
Seguramente ha sido el concierto más atípico de toda su carrera musical. Paul McCartney se vio sorprendido en Brasil por una plaga de langostas que se sumaron a su recital de música en vivo, el que está enmarcado en la gira ‘Out There’.
Las 47.000 personas que acudieron al concierto en Belo Horizonte comprobaron que las langostas no le asustan. Lejos de esconderse debajo del piano, el exBeatle dejó que formaran parte del show y se lo tomó con mucho sentido del humor.












